Querido abuelo.
¿Cómo estás? Espero que bien. Nosotros estamos bien, se
puede decir que vamos tirando ya que la economía familiar no está pasando por
el mejor momento y hace difícil muchos aspectos; pero la salud es buena y
estamos felices.
La verdad que te echamos de menos, yo me acuerdo de ti en
numerosas ocasiones, porque seguro te hubiese encantado vivir muchos momentos
claves de mi vida. Y a mí me hubiese encantado compartirlos contigo.
Te pongo al día ¿vale? Antes de nada quiero decirte que
tengo novio, voy a hacer 5 años con él y me hubiese encantado que os hubieseis
conocido. Pues creo que hubieseis hecho muy buenas migas. Te estoy imaginando
enseñándole un montón de poesías e incluso pidiéndole que lo intente, hablando
con él de mil cosas interesantes, preguntándole por su familia y bromeando e
imitando a mucha gente… como siempre.
También quiero decirte que soy maestra. Sí, se que estarías
muy orgulloso, pues siempre has peleado conmigo y me has regañado por no ser
una buena estudiante durante el instituto. Siempre quisiste que me esforzase,
que aprendiese mucho y que estudiase algo para tener un buen puesto de trabajo
y no tener que trabajar duramente. Pues te lo dedico, te dedico mi título
porque sé que hubieses estado entre el público esa tarde en la que me gradué y
que tanto me acordé de ti.
Por otro lado, quiero comunicarte que estoy en una compañía
de teatro desde hace dos años. Hacemos cosas muy interesantes y sobre todo le
ponemos mucha ilusión, esa que siempre tú has tenido cuando has hecho cualquier
cosa. Sé que si estuvieses aquí no te hubieras perdido ni una actuación, con lo
que a ti te gustaba el mundillo de la cultura y el arte…
Tengo buenas noticias, estoy trabajando en un colegio por
las mañanas. El sueldo no es demasiado alto, pero la verdad que ni esperaba
trabajar tal cual están las cosas; así que me considero una pequeña afortunada.
Por lo menos me permite ayudar en lo que puedo a mis padres y tener para mis
gastos. Y como tengo bastante tiempo libre estoy preparándome inglés. Sí, se
que lo consideras importante y que nunca está de más aprender. La verdad que me
hace falta, pero a ver si lo consigo… ya
sé que tengo que intentarlo, ser positiva y esforzarme.
Sé que te gustaba saber de mis amistades. Bueno, la verdad
que me he llevado increíbles sorpresas malas y buenas. Pero como tú me decías
hay que tener ojo, pues hay que saber elegir a los mejores y rodearse de todos
ellos, da igual si no son muchos. Intento ser cada día mejor persona, pero hay
veces que se da mucho y se recibe poco, así que ajusto mis prioridades… lo que
tú me decías “sé inteligente y cuida a quien te quiere y te hace bien”. Ya sé
que soy temperamental, pero es que hay cosas que pueden conmigo, y mi carácter
fuerte será siempre mi asignatura pendiente. Tampoco es algo malo ¿no?
La abuela está bien, pero sé que te echa muchísimo de menos,
sabes que eras un marido casi perfecto. Eras un hombre excepcional, no dicho
por mí, sino por toda la gente que te conocía. Encajabas bien entre niños,
mayores, jóvenes, extranjeros… a cualquier persona ayudabas y con cualquier
persona te llevabas bien. Hombre pacífico, humilde, sensible, pícaro, culto, trabajador, hablador
y con un gran sentido del humor. Siempre se van los mejores!!
Me enseñaste muchas cosas, una de ellas era que todo
requería un esfuerzo; y sí, he tenido que trabajar los fines de semana para
poder estudiar porque mis padres no pueden con todo.
Siempre te recuerdo sentado en tu lado del sillón con una
libreta pequeña escribiendo poesías. Y ahora, cuando entro al comedor siempre miro
ese sitio, como se nota tu ausencia aunque pasen los años. Te fuiste demasiado
pronto…
Bueno, creo que es hora de despedirme. Así que con añoranza
y lágrimas en los ojos te digo estés donde estés, que te quiero y que me siento
la nieta más orgullosa del mundo por haber tenido un abuelo como tú, y por tener tantas cosas tuyas (según me dicen).
Mis logros serán los tuyos porque te llevo siempre conmigo…
Besos y abrazos infinitos.
¡TE QUIERO!