Todas las
personas tenemos miedo y quien diga lo contrario miente. Si no tememos miedo a
una cosa, le tememos a otra. Y yo me pregunto ¿por qué? Supongo que nunca lo
sabré con certeza. Pero sí es cierta una cosa, el miedo es algo natural que te
puede ayudar o perjudicar.
Tuve la suerte
de participar en una actuación que hablaba sobre los miedos, donde de forma
anónima el público escribió en un papelito su miedo. Adivinad qué tres miedos
fueron los que más abundaron… el miedo a la muerte, el miedo a las enfermedades
y el miedo a la soledad.
Este hecho me
dejó muy pensativa acerca de por qué la mayoría tenía esos miedos. Lo terminé
resumiendo en un miedo a lo desconocido y miedo a sufrir.
Supongo que
todos necesitamos alguien en quien confiar, alguien a quien contarle los
problemas y nuestro día a día, algún testigo de nuestro paso por el mundo,
alguien a quien ayudar y dar apoyo, sentirnos importantes en la vida de un semejante
y tener en nuestra vida la importancia y el fervor que se siente cuando quieres
a alguien, sin importar la manera ni la forma. La soledad implica no tener a
quien amar ni a quien odiar; y creo que es verdaderamente triste y difícil para
el ser humano porque precisamente éste se compone de sentimientos y emociones.
Miedo a
desaparecer, a dejar de existir y sentir, a que todo acabe, a ese “nada” al que
todo el mundo teme. Supongo que de este miedo apareció esa parte que tienen
todas las religiones que nos cuentan lo maravilloso que es el otro mundo. Siempre
es más fácil vivir pensando que hay un más allá y no que todo se acaba y punto.
Y como nadie ha vuelto para contarnos que hay, dejemos entonces el beneficio de
la duda y no lo pensemos demasiado.
Miedo al
dolor, tanto físico como emocional, miedo a sufrir, a derrumbarse. Todo el
mundo ha dicho alguna vez “se me parte el alma” o “se me parte el corazón”. ¿A
caso no es cierto? Si te paras a pensar un momento cuando algo o alguien te ha
hecho daño ¿Quién no ha sentido esa presión en el pecho como si se te partiese y
que termina en un mar de lágrimas?
Miedo a perder
cosas o personas, fobias, hipocondrías, miedo al futuro, miedo a equivocarnos,
miedo hacía personas, miedo a lo desconocido y un largo etcétera.
Pues sí, la
vida o las personas están llenas de miedos, pero los miedos está para superarlos o echarlos al
olvido y así poder sobrellevarlos.
Que no sea el
miedo quien te paralice, pero que sí sea el causante de mantenerte en alerta
para evitar males.
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